GUÍA PRÁCTICA PARA LA SOLICITUD DE NACIONALIDAD A LOS SEFARDÍES

GUÍA PRÁCTICA PARA LA SOLICITUD DE NACIONALIDAD A LOS SEFARDÍES ORIGINARIOS DE ESPAÑA
(LEY 12/2015 DE 24 DE JUNIO)

No. La Ley entrará en vigor el 1 de Octubre de 2015. A partir de ese momento, se podrá ya solicitar la nacionalidad.


De conformidad con lo establecido en el artículo 1.1 de la Ley 15/2015 de 24 de Junio, podrán solicitar la nacionalidad española a través del procedimiento especial regulado en la misma todos aquellos judíos sefardíes originarios de España.


Somos conscientes de que la tramitación del procedimiento de concesión de la nacionalidad española entraña la realización de numerosos trámites ante diversos organismos y entidades, tanto en Israel como en España –con el inconveniente además de la barrera lingüística y la burocracia- comportando también la necesidad de llevar aquéllos a cabo en plazos de tiempo específicos, y siendo necesaria la observancia de una estricta pulcritud en cuanto a los diferentes pasos a seguir, por lo que ya desde el anuncio de la tramitación de la Ley esta Firma no sólo ha procurado aportar soluciones más simples a los debates parlamentarios, sino que particularmente, ante la necesidad de llevar a cabo trámites en ambos países, dada su vinculación y representación de clientes de Israel en España, podemos específicamente con los Despachos de aquel país en alianza con el nuestro, ofrecer un asesoramiento coordinado, integral y completo a todos aquellos solicitantes de la nacionalidad española en la gestión de los diferentes trámites.


Con el fin de ofrecer al solicitante un asesoramiento integral durante la tramitación de todo el procedimiento, puede conocer nuestra Firma (http://www.delorenzoabogados.es/) así como las de “Shachal & Haezrachy” (http://www.sh-ez.com/about) y “R. Haezrachy & Co. Advocates”, con quienes se coordinan los expedientes de tramitación de nacionalidad con el fin de proporcionar un asesoramiento integral al solicitante tanto en Israel como en España.


Ser sefardí y originario de España es un requisito compuesto, ya que en el mundo judío, y muy especialmente en Israel, el término “sefardí” se utiliza con frecuencia para referirse a judíos que nada tienen que ver con la expulsión del año 1492, ni con la Península Ibérica.

Se utiliza el término “sefardí” para englobar a todos los judíos que no son “askenazi” (origen centroeuropeo), con lo que se incluye a los judíos orientales (sirios, persas, armenios, yemeníes e incluso de la India). Este uso extendido del término “sefardí” se debe a similitudes en el uso de la lengua hebrea o en el rito religioso.


No, porque el especial procedimiento regulado en la Ley 15/2005 de 24 de Junio, y las excepcionales circunstancias que han motivado su aprobación, según se recoge en su Exposición de Motivos, se aplica y son predicables única y exclusivamente respecto de los judíos que revistan la condición sefardí.

No obstante, ser judío no sefardí, o ser judío sefardí y no poder acreditarlo, no evita la posibilidad de adquirir la nacionalidad española. Ahora bien, dicha adquisición no podrá tramitarse por el especial procedimiento previsto en la Ley 15/2005, sino que deberá tramitarse por los cauces legales ordinarios.



No. Podrán mantenerse tanto la nacionalidad anterior como la nacionalidad española recientemente adquirida, como dispone el artículo 23 del Código Civil (Disposición Final Primera de la Ley 15/2005)


Sí, el interesado debe viajar una vez a España. El viaje debe realizarse una vez el notario designado para autorizar el acta concierte con el interesado su comparecencia, después de haber examinado los documentos aportados junto a la solicitud y después de haber considerado inicialmente justificada la condición del interesado de sefardí originario de España, así como la especial vinculación con España del solicitante.


Una sola vez para acudir al notario y pagar la tasa. El resto de los trámites no requerirán la presencia del interesado en España, al actuar nuestra Firma en su representación.


  • Probar documentalmente su condición de judío sefardí (ver Cuestión 2.- respecto a qué se entiende por “sefardí”)
  • Acreditar su especial vinculación con España.

No, porque el especial procedimiento regulado en la Ley 15/2005 de 24 de Junio, y las excepcionales circunstancias que han motivado su aprobación, según se recoge en su Exposición de Motivos, se aplica y son predicables única y exclusivamente respecto de los judíos que revistan la condición sefardí y que, además, puedan acreditarlo.


No, porque acreditar la especial vinculación con España es requisito indispensable para poder solicitar la nacionalidad.


No. Los requisitos a los que se refiere la Cuestión 6.- deben concurrir conjuntamente, no bastando la mera concurrencia de uno de ellos.


En principio, cumpliéndose todos los requisitos, no debería existir obstáculo para la concesión de la nacionalidad.

No obstante, hay que tener en cuenta que la definitiva concesión de la nacionalidad depende en última instancia de los informes favorables del Ministerio de la Presidencia y del Ministerio del Interior, españoles.

En cualquier caso, si estos fueran desfavorables, siempre cabría la interposición de un recurso, cuyos visos de prosperar lo serían en un alto porcentaje si se hubieren cumplido con éxito todos los requisitos y trámites previos a la remisión del expediente al Ministerio de la Presidencia y al Ministerio del Interior.


El primer requisito que debe cumplirse para poder solicitar la nacionalidad española al amparo de la Ley 15/2015, es acreditar la condición de judío sefardí.

La acreditación de dicha condición entraña la aportación de los siguientes documentos:

  • a).- Certificado expedido por el Presidente de la Comisión Permanente de la Federación de Comunidades Judías de España.
  • b).- Certificado expedido por el Presidente o cargo análogo de la Comunidad Judía de la zona de residencia o ciudad natal del interesado.
  • c).- Certificado de la autoridad rabínica competente, reconocida legalmente en el país de la residencia habitual del solicitante.
  • d).- Acreditación del uso como idioma familiar del ladino o "haketía", o por otros indicios que demuestren la tradición de pertenencia a tal comunidad.
  • e).- Partida de nacimiento o "ketubah", o certificado matrimonial en el que conste su celebración según las tradiciones de Castilla.
  • f).- Informe motivado que acredite la pertenencia de los apellidos del solicitante al linaje sefardí de origen español.
  • g).- Cualquier otra circunstancia que demuestre fehacientemente la condición de sefardí originario de España.

No. Si se tiene apellido judío, y puede acreditarse documentalmente, será un documento importante para aportar a la hora de intentar acreditar la condición de judío sefardí. Pero por sí sola, la tenencia de apellido judío no acredita dicha condición, sino que será necesario que el documento por el que se acredite la tenencia de apellido judío se aporte junto con el resto de documentos a que se refiere la Cuestión 16.


La Ley menciona que los documentos serán evaluados en su conjunto. Esto significa que, aún siendo recomendable aportar todos ellos, si no se dispusiere de alguno ello no entraña necesariamente la desestimación de la solicitud de nacionalidad, siempre y cuando la condición de judío sefardí se desprenda de manera fehaciente del análisis del resto de los documentos.


Para poder solicitar este documento e información adicional, lo más recomendable es dirigirse a la Federación de Comunidades Judías de España a través de la página web www.fcje.org, si bien en caso de precisarlo nuestra Firma puede efectuar las gestiones y contactos que devengan necesarios con la citada Federación.


En caso de que, a través de los organismos correspondientes de su lugar de residencia, el solicitante no tuviere la certeza de si el certificado obtenido ha sido emitido por el cargo idóneo, la Ley prevé la posibilidad de aportar un certificado expedido por el Presidente de la Federación de Comunidades Judías de España que avale la condición de autoridad de quien lo expide.

Como quiera que las condiciones (coste, plazo de emisión) de este documento no depende del Estado Español, para cualquier información ulterior deberá Ud. dirigirse al organismo correspondiente de su lugar de residencia u origen.

No obstante, las Firmas en Israel “Shachal & Haezrachy” y “R. Haezrachy & Co. Advocates”, en alianza con nuestro Despacho, estarán a su disposición para resolver cualquier cuestión que, al respecto, pueda planteársele, con quienes se coordinan los expedientes de tramitación de nacionalidad con el fin de garantizar un asesoramiento integral al solicitante tanto en Israel como en España.


En caso de que, a través de los organismos correspondientes de su lugar de residencia, el solicitante no tuviere la certeza de si el certificado obtenido ha sido emitido por la autoridad idónea, la Ley prevé la posibilidad de aportar un certificado expedido por el Presidente de la Federación de Comunidades Judías de España que avale la condición de autoridad de quien lo expide.

Como quiera que las condiciones (coste, plazo de emisión) de este documento no depende del Estado Español, para cualquier información ulterior deberá Ud. dirigirse al organismo correspondiente de su lugar de residencia u origen.

No obstante, las Firmas en Israel “Shachal & Haezrachy” y “R. Haezrachy & Co. Advocates”, en alianza con nuestro Despacho, estarán a su disposición para resolver cualquier cuestión que, al respecto, pueda planteársele, con quienes se coordinan los expedientes de tramitación de nacionalidad con el fin de garantizar un asesoramiento integral al solicitante tanto en Israel como en España.


Respecto a los documentos significados en los apartado b) y c) del artículo 1.1.2 de la Ley, como quiera que las condiciones (coste, plazo de emisión) de los mismos no dependen del Estado Español, para cualquier información ulterior deberá Ud. dirigirse al organismo correspondiente de su lugar de residencia u origen.

No obstante, las Firmas en Israel “Shachal & Haezrachy” y “R. Haezrachy & Co. Advocates”, en alianza con nuestro Despacho estarán a su disposición para resolver cualquier cuestión que, al respecto, pueda planteársele, con quienes se coordinan los expedientes de tramitación de nacionalidad con el fin de garantizar un asesoramiento integral al solicitante tanto en Israel como en España.


El trámite de apostilla consiste en colocar sobre un documento público, o una prolongación del mismo, una Apostilla o anotación que certificará la autenticidad de la firma de los documentos públicos expedidos en un país firmante del XII Convenio de La Haya, de 5 de octubre de 1961, por el que se suprime la exigencia de Legalización de los Documentos Públicos Extranjeros que deban surtir efectos en otro país firmante del mismo.

Así, los documentos emitidos en un país firmante del Convenio que hayan sido certificados por una Apostilla deberán ser reconocidos en cualquier otro país del Convenio sin necesidad de otro tipo de autenticación.

Puede encontrar el listado de Estados adheridos al citado Convenio aquí, en las que Israel y España son Estados adheridos: http://www.hcch.net/index_es.php?act=conventions.status&cid=41

El coste de la Apostilla de La Haya dependerá del organismo encargado de realizarla, por lo que deberá Ud. dirigirse al mismo para recabar dicha información. No obstante, nuestra Firma y nuestros colaboradores en Israel se encuentran en disposición de asesorarle respecto a su trámite de legalización.


La Oficina de Interpretación de Lenguas elabora periódicamente un listado de todos los traductores jurados que han sido nombrados por el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación, con indicación del idioma o idiomas para cuya traducción e interpretación han sido habilitados. Puede Ud. consultarla en el siguiente link:

http://www.exteriores.gob.es/Portal/es/ServiciosAlCiudadano/Documents/15.07.03_Listado_T-IJ.pdf

No obstante, nuestra Firma permanece a su disposición para realizar las gestiones necesarias para la traducción, por parte de traductor jurado, de todos los documentos.


Esta acreditación se realizará aportando un certificado expedido por la Federación de Comunidades Judías del país donde resida el solicitante, o por un certificado expedido por la autoridad rabínica de la zona de residencia del solicitante. Certificados que deberán estar traducidos al idioma español por un traductor jurado, y ser legalizados con la Apostilla de La Haya.


Ante el Registro Civil del país donde se hubiere inscrito el nacimiento. Para la realización de los trámites ante el Registro Civil, nuestros colaboradores en Israel permanecen a su disposición. El coste del certificado dependerá del Registro Civil ante el cual deba solicitarse.


Ante el Registro Civil del país donde se hubiere inscrito el matrimonio. Para la realización de los trámites ante el Registro Civil, nuestros colaboradores en Israel permanecen a su disposición. El coste del certificado dependerá del Registro Civil ante el cual deba solicitarse.


Este informe debe emitirlo una entidad cuya competencia en esta materia se encuentre reconocida por las propias comunidades judías o autoridades rabínicas, por lo que a estos efectos será a estas a quien el solicitante deba dirigirse.

También se considera como "entidad de competencia suficiente" para emitir este Informe a las personas físicas que, como empresarios individuales o autónomos, ejerzan profesionalmente esta actividad, siempre y cuando estén debidamente acreditados y reconocidos por la comunidad judía o la autoridad rabínica competente.


Cualquier otro documento que, valorado conjuntamente con los mencionados en la Cuestión 16.-, apoye la acreditación de la condición de judío sefardí. A modo de ejemplo, pueden aportarse informes genéticos, estudios genealógicos, etc. No obstante, permanecemos a su disposición para cualquier consulta relativa a la utilidad de otros documentos no mencionados en el artículo 1.2 de la Ley.


El segundo requisito que debe cumplirse para poder solicitar la nacionalidad española al amparo de la Ley 15/2015, es acreditar una especial vinculación con España.

La acreditación de dicha vinculación entraña la aportación de una serie de documentos:

  • a).- Certificados de estudios de historia y cultura española expedidos por instituciones oficiales o privadas con reconocimiento oficial.
  • b).- Acreditación del conocimiento del idioma ladino o "haketía".
  • c).- Inclusión en las listas de familias sefardíes protegidas por España.
  • d).- Parentesco de consanguinidad con una persona de las mencionadas en el apartado c).-
  • e).- Realización de actividades benéficas, culturales o económicas a favor de personas o instituciones españolas o en territorio español, así como aquellas que se desarrollen en apoyo de instituciones orientadas al estudio, conservación y difusión de la cultura sefardí.
  • f).- Cualquier otra circunstancia que demuestre fehacientemente su especial vinculación con España.

Nuestra Firma se encuentra a disposición de los solicitantes para realizar en su nombre las gestiones que correspondan con el fin de adverar si las instituciones donde se hayan cursado los estudios pertinentes gozan de reconocimiento oficial, sin perjuicio de que el solicitante, si así lo estima procedente, pueda dirigirse directamente a la institución donde se hayan cursado los citados estudios e inquirir sobre si dicha institución reviste o no reconocimiento oficial.


La única lista de familias sefardíes protegidas por España es la contenida en la Orden Circular nº 2217 de 11 de febrero de 1949, de familias sefardíes protegidas por España publicada como consecuencia de lo dispuesto en el Decreto-ley de 29 de diciembre de 1948, B.O.E. 9 de enero de 1949, relativo al canje de notas efectuado entre España y Egipto el 16 y 17 de enero de 1935 y con Grecia el 7 de Abril de 1936.

Es importante subrayar que, desde que se anunció la aprobación de la Ley, han circulado por la red numerosas listas, y una en particular que contempla aproximadamente 5.200 apellidos. Pues bien, dicha lista NO es oficial, ni es a la que se refiere la Ley para la concesión de nacionalidad española para judíos de origen sefardí.

Lo que la Ley sostiene es que la condición de sefardí se podrá acreditar con la inclusión del solicitante o su ascendencia en las listas de familias sefardíes “protegidas por España” a que hace referencia el Real Decreto de 29 de diciembre de 1948 y el Real Decreto de 20 de diciembre de 1924.

Esa lista, que sí es oficial recoge pocos apellidos, entre los que destacan Gattegno, Carasso, Haguel, Saporta, Benveniste, Hassid, Saltiel, Benadon, Nahmias, Botton, Abravanel, Salem, Revah, Bourla, Cohén, Sasson, o Mijan



Por sí solo, no es motivo de denegación de la nacionalidad española la no realización de actividades benéficas, culturales o económicas a favor de personas o instituciones españolas, siempre que existan otros medios que prueben la especial vinculación con España que tiene el interesado.


Hay muchas circunstancias que pueden contemplarse a los efectos de acreditar la especial vinculación con España, y que serán objeto de valoración conjunta, junto con el resto de los medios probatorios recogidos en la Ley.

A título de ejemplo, cabe destacar las siguientes: estar casado con un/a nacional español/a, tener acciones en una empresa española, tener una vivienda u otros bienes en España, haber cursado estudios de intercambio en una ciudad española, tener un contrato de trabajo en España, realizar donativos a Instituciones benéficas españolas, vivir o haber vivido en España durante al menos seis meses, haber celebrado cursos de diferente naturaleza impartidos en España, tener hijos matriculados en colegios españoles, ser socio de cualquier club español de diversa índole (deportivo, cultural…), etc.


En estos casos debe instar la obtención del certificado por los medios previstos a estos efectos en la legislación del lugar de nacimiento.


El dominio del ladino y la tenencia de un apellido sefardí son dos de los medios contemplados en la Ley para acreditar la concurrencia de las circunstancias especiales previstas en ella, pero su ausencia no significa la denegación de la nacionalidad, siempre que puedan acreditarse dichas circunstancias por otros medios de los previstos en la Ley, que serán objeto de valoración conjunta.


  • 1.- La primera prueba versará sobre el conocimiento básico de la lengua española. Salvo que se resida en un país donde la lengua oficial sea el español, será necesario superar el examen que preparará el Instituto Cervantes para la obtención de un diploma español como lengua extranjera DELE de nivel A2 o superior.
  • 2.- La segunda prueba versará sobre el conocimiento de la Constitución Española y de la cultura y sociedad española. Corresponderá al Instituto Cervantes la preparación de la prueba que evalúe dichos conocimientos.

No. Las pruebas podrán realizarse el solicitante en cualquiera de las sedes de que el Instituto Cervantes disponga en el extranjero (NO será imperativo, por tanto, viajar a España para realizarlas).


Están exentos de la realización de esta prueba los menores de 18 años y las personas cuya capacidad esté modificada judicialmente. Se requerirá en este caso aportar certificados de sus centros de formación, residencia, acogida, atención o educación especial en los que, en su caso, hubieran estado inscritos.


No basta. El artículo 1.3 de la Ley establece una serie de criterios que determinarán, valorados en su conjunto, la especial vinculación con España. A los mismos se añadirá la superación de las pruebas de conocimientos relativos a la Constitución española y de la realidad socio cultural de este país.


Deberá acreditarse el conocimiento básico de la lengua española mediante la obtención del título A2 o superior (niveles B1, B2, C1 y C2 ) sin que sea válido cualquier otro título emitido por otra institución o por el propio Instituto Cervantes pero de nivel inferior (Nivel A1).

En ningún caso se exigirá como requisito el conocimiento de una lengua autonómica, sin perjuicio de su valoración como prueba de vinculación con España.


No, aquellos solicitantes nacionales de países o territorios en los que el español sea idioma oficial están exentos de realizar tal prueba de acreditación del conocimiento de idioma. Esta exención no se extiende a la prueba relativa a los conocimientos relativos a la Constitución y socioculturales.


Sí, deben realizarse y superarse dichas pruebas, excepto los menores y personas con capacidad modificada judicialmente, que quedan exentos de la realización de las pruebas, pero que deberán aportar certificados de sus centros de formación, residencia, acogida, atención o educación especial en los que, en su caso, hubieran estado inscritos.


El procedimiento para la solicitud de la nacionalidad española, constará de las siguientes fases:

  • I.- Reunir toda la documentación a que se refiere el artículo 1 de la Ley.
  • II.- Pedir un certificado de antecedentes penales.
  • III.- Pago de una tasa de 100 euros por cada solicitud de nacionalidad.
  • IV.- Presentación telemática ante la Dirección General de los Registros y del Notariado de la solicitud de nacionalidad, de copia de todos los documentos, del certificado de antecedentes penales y del justificante de pago de la tasa.
  • V.- Examen por parte del Notario de la solicitud y de la copia de los documentos.
  • VI.- Comparecencia personal del solicitante ante Notario.
  • VII.- Emisión por el Notario de Acta de Notoriedad si entiende que de la documentación presentada, y tras la comparecencia personal, están acreditas la condición de judío sefardí y la especial vinculación por España.
  • VIII.- Resolución del Ministerio de la Presidencia y del Ministerio del Interior.
  • IX.- Inscripción en el Registro Civil.

El certificado de antecedentes penales deberá solicitarse tanto en el país de residencia del interesado, como en todos los países donde haya residido en los últimos cinco años anteriores a la presentación de la solicitud. Este certificado deberá traducirse al español por traductor jurado y ser legalizado con la Apostilla de La Haya. Los requisitos de obtención y los efectos temporales de los certificados de ausencia de antecedentes penales dependen de la legislación nacional del lugar de residencia del interesado, por lo que, para obtener información sobre este tema, debe dirigirse a su país de residencia.


La forma de pago de esta tasa será determinada por el Ministerio de Justicia.


No se contempla ninguna exención o descuento.


La tasa contemplada en esta Ley es exigible para las solicitudes de nacionalidad a los sefardíes originarios de España que se acojan a la misma. Dicha tasa es similar en cuantía a la que se abonará con carácter general por todos quienes deseen por instar el procedimiento de nacionalidad por residencia, sean o no sefardíes.


El interesado puede también pedir la nacionalidad de sus hijos menores de edad. En este caso, se trata de un procedimiento distinto para cada uno de ellos, pero los menores no deberán desplazarse a España, ya que en su lugar comparecerán los representantes legales de los menores, es decir quienes ejerzan la patria potestad.

La tasa de 100 euros es por cada solicitud (Disposición Adicional 2ª de la Ley). No se contemplan descuentos.


En relación con este particular, y considerando además que la presentación de la solicitud ha de realizarse en castellano, nuestra Firma permanece a su disposición para orientarle y asesorarle en relación con la cumplimentación de este trámite, con el fin de garantizar la correcta remisión de la solicitud electrónica y de la copia los documentos y del documento acreditativo del pago de la tasa.


El Notario que designe el Consejo General del Notariado español, examinará tanto la solicitud presentada como los documentos adjuntos a la misma, para evaluar si, en principio y provisionalmente, a la luz de todo lo anterior el solicitante acredita su condición de judío sefardí, su especial vinculación con España, y si ha superado todas las pruebas pertinentes.

En caso afirmativo, el Notario convocará al solicitante a una comparecencia personal. En caso negativo, el Notario desestimará la solicitud.


La acreditación del hecho notorio relativo a la condición de sefardí se realizará personalmente ante un Notario español, designado por el Consejo General del Notariado teniendo en cuenta las preferencias manifestadas por el solicitante.

Es imprescindible acudir personalmente al Notario designado. Tan sólo en caso de menores de edad o solicitantes con capacidad jurídica modificada debe sustituirse la comparecencia personal por la realizada a través de su representante legal.


La documentación requerida debe remitirse telemáticamente junto con la solicitud que irá dirigida a la aplicación informática. De esta forma el notario efectuará una valoración previa evitando el desplazamiento del interesado cuando no estime cumplidos los requisitos para la concesión de la nacionalidad.

El notario designado, cuando estime inicialmente justificada la condición de sefardí originario de España, así como la especial vinculación con España del solicitante, concertará con éste su comparecencia de la que se levantará acta. En este momento deberán ser aportados por el interesado los documentos originales probatorios, para su incorporación al acta.


En caso de menores de edad o personas con capacidad modificada debe comparecer ante el notario el representante legal de los mismos, quien deberá acreditar en todo caso su condición de tal.

En ningún caso cabe que el representante de tales solicitantes sea voluntario.


Salvo en el caso de menores de edad o de personas con capacidad personal judicialmente modificada, en cuyo caso la comparecencia podrá efectuarse mediante un representante legal, en el resto de los casos el solicitante deberá personalmente comparecer ante el Notario.

En el curso de dicha comparecencia, se mostrarán al Notario los documentos originales y se requerirá al solicitante para que, bajo su responsabilidad, asevere si los hechos en los que fundamenta su petición de nacionalidad son ciertos.


Tras la comparecencia personal del solicitante ante Notario, y tras el examen de todos los documentos, el Notario emitirá un acta donde indicará si, a su juicio, entiende que está justificada la condición de sefardí originario de España y la especial vinculación del solicitante con España, o si por el contrario entiende que no están justificados dichos extremos. Así, mediante dicho acta el Notario emite un juicio acerca del cumplimiento de los requisitos previstos en el artículo 1 de la Ley.

Si tras la comparecencia personal, y tras el examen de todos los documentos, el Notario entiende que está justificada la condición de sefardí originario de España y la especial vinculación del solicitante con España, emitirá el Acta de Notoriedad, remitiendo copia de la misma a la Dirección General de los Registros y del Notariado.


Cuando la Dirección General de los Registros y del Notariado reciba el Acta de Notoriedad del Notario, solicitará informes del Ministerio de la Presidencia y del Ministerio del Interior, para que emitan Resolución estimando o desestimando la solicitud de nacionalidad.



Sí. Se podrá interponer Recurso de Alzada ante la Subsecretaría de Justicia.

El plazo puede ser de un mes (en caso de Resolución denegatoria expresa), o de tres meses (en caso de resolución denegatoria por silencio de la Administración).

Contra las resoluciones que resuelvan los recursos de alzada, cabe interponer recurso contencioso-administrativo (artículos 1 y 2 de la Ley 29/1998, de 13 de julio, reguladora de la Jurisdicción Contencioso-Administrativa). La competencia para conocer de estos recursos corresponderá a la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia (artículo 10.1.m), siendo competente el de Madrid.

En cualquier caso, nuestra firma permanece a su disposición para asesorarle en relación con estos trámites, dada la importancia de fundamentar jurídicamente cualquier recurso que se interponga, así como de interponerlo ante el organismo competente y dentro del plazo preceptivo.


Una vez que el notario haya autorizado y remitido el acta de notoriedad acreditativa del cumplimiento de los requisitos exigidos por la Ley a la Dirección General de los Registros y del Notariado, ésta tiene un plazo máximo de doce meses para dictar resolución, una vez recibidos los informes a que se refiere la Ley.

Recaída resolución por la que se concede la nacionalidad, el interesado tiene un año de plazo para pedir la inscripción, aportar un nuevo certificado vigente acreditativo de la ausencia de antecedentes penales, y realizar el juramento o promesa de fidelidad al Rey y obediencia a la Constitución y a las Leyes ante el Registro civil correspondiente a su domicilio.

Una vez cumplidos todos los requisitos, se practica la inscripción en el Registro civil competente.


En el plazo de un año a contar desde la notificación de la Resolución de concesión de nacionalidad, el solicitante debe llevar a cabo los siguientes trámites:

  • -Solicitar la inscripción de la Resolución ante el encargado del Registro Civil competente del domicilio del solicitante.
  • -Juramento de fidelidad al Rey y de Obediencia a la Constitución y a las leyes españolas. Este trámite se realizará ante el encargado del Registro Civil del domicilio del solicitante, es decir, ante el Consulado del lugar de residencia del solicitante, no siendo por tanto necesario desplazarse a España nuevamente al efecto.
  • -Aportar un nuevo certificado de antecedentes penales, debidamente traducido y legalizado con la Apostilla de La Haya. Es importante tener en cuenta que estos certificados normalmente tienen un plazo de vigencia, el cual depende del país que lo expida.

Si transcurrido un año a contar desde la notificación de la Resolución el solicitante no lleva a cabo los tres trámites anteriores, la concesión de nacionalidad española quedaría sin efecto.


Una vez resuelto el expediente de manera favorable por la Dirección General de los Registros y del Notariado, debe prestarse juramento o promesa ante el Encargado del Registro Civil correspondiente al domicilio.


En el plazo de un año contado a partir del día siguiente a la notificación de la resolución favorable a la concesión de la nacionalidad, el interesado debe cumplir las siguientes condiciones ante el Registro Civil competente por razón de su domicilio: a) pedir la inscripción, b) aportar un nuevo certificado vigente acreditativo de la ausencia de antecedentes penales, legalizado o apostillado y, en su caso traducido, y c) realizar ante el Encargado del Registro Civil las manifestaciones legalmente procedentes, relativas al juramento o promesa de fidelidad al Rey y obediencia a la Constitución y a las leyes.

Una vez cumplidas dichas condiciones, y sin que sea necesaria ninguna acción más del interesado, se procederá a la inscripción en el Registro Civil correspondiente al lugar de nacimiento del solicitante.


El procedimiento va a ser telemático y en realidad no hay doble desplazamiento. La Ley de sefardíes no habla de doble inscripción, ni de una segunda inscripción en el registro consular de residencia. Lo que dice literalmente es:

  • a. que, ante el Registro Civil competente por razón de su domicilio, el interesado debe solicitar la inscripción, aportar un nuevo certificado vigente acreditativo de la ausencia de antecedentes penales, legalizado o apostillado y, en su caso traducido, y realizar ante el Encargado del Registro Civil las manifestaciones legalmente procedentes, relativas al juramento o promesa de fidelidad y obediencia (art. 2.6), y
  • b. que para las inscripciones que deban practicarse, será competente el Encargado del Registro Civil que lo fuera para la inscripción del nacimiento (disp. adic. 4ª).

Es decir, que, sin perjuicio de la inscripción en el Consulado correspondiente al nacimiento, y precisamente para evitarle este viaje al interesado, el trámite del juramento o promesa se realizará en el Consulado correspondiente a su domicilio. Una vez cumplido este trámite en el Consulado del domicilio, será el del nacimiento el que proceda a la inscripción, sin necesidad de que el interesado deba desplazarse a este último.


Esta caducidad implica que, una vez obtenida la resolución favorable y habiéndose notificado, el interesado tiene un año para poder concluir la adquisición de la nacionalidad ante el Encargado del Registro Civil. En caso de no hacerlo, la resolución de concesión deja de surtir efectos y habría, en su caso, que volver a tramitar el expediente en su totalidad.


Con independencia de los gastos personales que se deriven o del coste de la obtención de los documentos necesarios y de los servicios profesionales que, en su caso, se contraten, el procedimiento devengará, además de la tasa de 100€, los honorarios notariales correspondientes a la autorización del acta de notoriedad, más los precios establecidos por la realización de las pruebas gestionadas por el Instituto Cervantes, cuyo coste puede consultarse en la página web de dicho organismo, http://www.cervantes.es

Respecto a nuestros honorarios, y por supuesto sin ningún tipo de compromiso, puede Ud. solicitar presupuesto a través del siguiente link: http://www.delorenzoabogados.es/formulario-presupuesto.php


La puesta en marcha del procedimiento de concesión de la nacionalidad española a los sefardíes previsto en la Ley de 11 de junio de 2015, no implica alteración alguna respecto a las solicitudes presentadas para obtener la nacionalidad española por residencia, que seguirá rigiéndose por su normativa específica.

No obstante, el interesado puede renunciar al procedimiento de nacionalidad por residencia e iniciar un nuevo procedimiento sujeto a la Ley de 11 de junio de 2015.


El procedimiento de concesión de la nacionalidad española a los sefardíes, previsto en la Ley de 11 de junio de 2015, no implica cambio alguno en cuanto al procedimiento ordinario de concesión por carta de naturaleza; por lo tanto, no afecta a los expedientes en curso, pendientes de resolución.

No obstante, la Ley prevé la posibilidad de que quienes cumplan los requisitos previstos y, antes de su entrada en vigor, hayan pedido la concesión de la nacionalidad española por carta de naturaleza a través del procedimiento ordinario e individualizado sin haber recibido notificación de la correspondiente resolución, puedan optar por seguir la tramitación de su expediente de acuerdo con el nuevo procedimiento.


No. La Ley de Sefardíes no implica modificación de los expedientes en curso para la concesión de la nacionalidad española solicitados por cualquiera de los demás procedimientos recogidos en la legislación española.


Sí. Para optar por el procedimiento regulado en esta Ley deberá reunir los requisitos exigidos por esta, y el correspondiente expediente de nacionalidad por carta de naturaleza, ya incoado, continuará su tramitación con arreglo a la Ley de sefardíes.


No se contempla ninguna preferencia, ya que todas las solicitudes, incluidas las de opción, deben ser tramitadas por el orden de recepción de los documentos e informes exigidos.


Sí. El interesado, personalmente o por medio de persona autorizada, puede pedir de la Dirección General de los Registros y del Notariado el desglose de los documentos que aportó en su momento al expediente para incorporarlos ahora al acta de notoriedad y podrá también, personalmente o por medio de persona autorizada, completar el expediente con la documentación que se requiera conforme al artículo 2 de la Ley y que no haya sido aportada previamente, o bien otorgar nueva acta notarial si fuera necesario.